
Me da mucha pena hablar contigo de esto que tenemos que hablar, así que no hablaremos de ello. No hablaremos de ello porque no se supone que en este mundo (que construiste primero tú y que ahora construyo yo) se hablen de estas cosas, porque estas cosas les pasan a otras personas y uno las mira con lástima y comenta en el almuerzo “que vaina…” No hablaremos de ello porque no tendríamos palabras para hacerlo; ni palabras, ni ojos, ni corazón mucho menos vergüenza o estómago. No hablaremos de eso porque eso, de entre los miles de nombres que la cotidianidad le ha dado, en realidad no tiene nombre. No hablaremos de ello porque tu eres superhéroe y yo princesa y no sabemos de esas cosas. No hablaremos de ello porque el nudo en la garganta no nos deja tampoco.
Ahora bien, resuelto esto, ¿que hacemos con lo que sentimos?
formspring.me
Hace 3 horas








3 comentarios:
Una maravilla, ese diálogo reticente que monologa y se explaya. Esa reiteración de no hablar y seguirlo haciendo en su paradoja.
Un abrazo y enhorabuena, Ana.
Muchas gracias Fausto, no sabes lo que aprecio tus comentarios :)
Así es la sensación ,exactamente , en cualquier situación en la que uno es vulnerable , quiere hablar pero no puede , teme romper un vínculo
( el que fuere ) para siempre .O lastimar al otro aunque merezca enfrentarse con la verdad , que no tiene remedio .
Lo que se hace con lo que se siente sólo nos lo podemos preguntar a nosotros mismos .
Un abrazo , que siempre puedas hablar de todo con todos ! Ele .-
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